
Al fin,
sola caminarás errante tus oscuros senderos,
seguirás ciega y extraña los designios violentos.
Acompañarás con la mirada cruel su antiguo llanto,
y exigirás sedienta la risa de una víctima nueva.
Al fin,
sola desquiciarás el enjambre de su destino,
infectarás con tu odio sus caricias eternas.
Petrificarás para siempre la huella de su sangre,
y bordarás con ella el rastro de pedazos de todo su ser.
Al fin,
sola reirás invicta la muerte de su alma entregada,
las bocanadas espesas, el humo que deja tu maldita yerba.
Los restos sutiles que brotan de nuevo de tus cabellos
extraídos con los dientes a las sirenas y a las medusas enfermas.
Al fin,
sola soñarás que salvas y vomitas a tu nuevo hombre,
rescatarás erguída de soberbia las fauces de tu leona enfurecida.
Sonreirás regocijante los golpes asesinos de su caída,
y llenarás de pus y saliva el abismo de tu beso de hiedra.
Al fin,
sola y desnuda evocarás silente a los muertos infieles,
seguirás con tu daga el camino de sus pasos sagrados.
Confiarás a muerte el olor a sangre endulzada con la vida,
atinarás de un tajo a la cabeza de tu ciervo asesinado.
Al fin,
sola destilarás gota a gota las lágrimas de desesperanza y desdicha,
rociarás tu veneno a las aves que nacieron por su sensible grano.
Probarás etérea y desconfiada el licor de sus almas marcadas,
y saciarás de lujuría primitiva el amor nacido de un tatuaje.
Al fin,
sola apostarás de nuevo la prenda que falta al collar de tus desprecios,
y vencerás con rabia y rencor los sentimientos puros encontrados.
Desprenderás con tu jugo divino el semen de sus hijos castrados
y colocarás en ellos las marcas pisadas de los llantos acumulados
Al fin,
sola apagarás las veladoras que invocaste a ellos nuestros nombres,
con tus lágrimas de Santa encenderás de nueva cuenta tu llama efímera.
Dormirás para siempre, desbordada de tu hechizo en oscuros cantos,
y con la podredumbre de tu alma, crearemos los restos de nuestro eterno amor saciado.
incitatüs
(Agosto'10)
imagen: internet