lunes, 19 de marzo de 2012

Necesito un gato

Necesito un gato y un arma para matar ese gato. Y es que no encuentro tras las paredes rotas de espanto una sombra que sacíe mi necedad de excitación. El maullido del gato tal vez pueda ser desesperante a mi ansiedad y con él la mate. Pero no quiero morir mientras huyo de los arañazos. El gato podría atraer la buena suerte de la casa de paredes de excitación rota. Es necesario empezar la remodelación por los sonidos. No aguanto las ganas de escuchar cuando las hojas de los árboles golpean al viento. No aguanto de hecho aguantar al gato mientras se lame y lame ruidoso mi espalda. A veces soy celoso y amo al gato y su arma. Otras deseo culparlo y disecarlo bajo la escalera de mi almohada. Pero hoy no. Ni celos no amor mientras las paredes exciten mi espalda rota. Hoy no, mientras las hojas sigan callendo tras su cadáver en el jardín.

Incitatus
(Marzo'12)
Imagen: internet

7 comentarios:

  1. Inevitablemente recordé a Poe.
    Mencantó.

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  2. ...

    Hola, buen texto.

    Me encanta la plantilla de tu blog.

    Mafalda

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  3. El gato araña sin piedad tu espalda rota, la hace jirones y maulla como intentando desentrañar los misterios de la carne y de la sangre.
    A unos metros de ahí, el arma, solitaria, inánime.

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  4. Los gatos son traidores.
    Aprieta el gatillo.

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Mata al Auriga Lentamente, Asegúrate que Sufra