martes, 7 de junio de 2011

La rosa que mi alma olvidó


Olvidé tras mi sombra la pequeña rosa que me obsequiaste. La primer rosa que humilde buscaba entregarme su delicado aroma de amor. Era joven y simple dijiste, pero llena de un sentido y una ilusión.

Mi sombra pueril sin embargo se hizo espesa y cimbró de horror ante la belleza de tu detalle. Ennegrecida, segura bloqueó la entrada de mis sienes y mi conciencia. Mi cansado corazón entonces, no alcanzó una estrella que de su tallo brotaba. Memoria corta se justificaba, pesadillas largas que cegaron ante la majestuosidad de la luz emanada de tu mirar.

No tuve palabras para describir el porqué perdí tu rosa. La perdí tras mi sombra y el alma de mi sombra se perdió tras tu luz. He cometido un pecado; mi alma, mi mente y todo mi ser no descansarán hasta encontrar la salvación. Juraré por el eterno brillo de tus noches, que tras mi sombra atormentada, sembraré un campo de rosas con tu nombre, con tu amor.

Ésta es mi manera de pedirte perdón.


Alberto Rivera
"Incitatüs"
(Junio'11)
Imagen: Internet

9 comentarios:

  1. Si eres tú misma el rosal y las rosas, la noche de mi verso y sus estrellas, ¿a quién dedicaré este breve cielo, esta fuente, este desvelo?...

    un beso

    ResponderEliminar
  2. Alberto
    me has dado mucha ternura, porque me has hecho recordar cuando alguien me da flores y antes que se marchiten las pongo en un libro. Soy a la antigua aún me gustan los chocolates y las flores,

    Y sabes es una bellísima forma de pedir perdón espero que te escuche, besos

    ResponderEliminar
  3. Que buen blog tenés. Me quedé paseando un rato por el y me subyugó. Una estética impecable y una manera de escribir estupenda. me alegra haberte descubierto.
    Te sigo desde ahora, y te invito a conocer mis sitios.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Me agrada tu estilo poético. Debo decir que soy una amante de este género.
    Un buen descubrimiento tu blog.

    Gracias por compartir.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Soy incapaz de comentar algo que intuyo tan personal. Muy tierno, Alberto.

    un abrazo grande.

    ResponderEliminar
  6. Vuelvo a leerlo y pienso que es muy hermoso
    besos

    ResponderEliminar
  7. Leí un texto tuyo en el reader y al entrar a comentar, veo que no está. Y a propósito de ese texto, la lluvia es redentora. Tiene el poder de revolverlo todo, para colocarlo más tarde en su sitio.

    Espero que estés bien. Mucho tiempo sin hablar.

    Un abrazo muy grande.

    ResponderEliminar

Mata al Auriga Lentamente, Asegúrate que Sufra