lunes, 15 de junio de 2009

Desde la Desesperanza


Solitario y paciente emprende su camino.

El peso que su maltrecho cuerpo lleva

hace más torpes sus pasos.

El calor, la sed y la ansiedad

también son parte de su carga.

Sin embargo, nadie es más adecuado para hacerlo.

Al llegar a su desierto

se arrodilla y paciente pide más peso, más carga,

la del orgullo incluida.

Aún así, el camello se levanta cansado, maltratado, pero fuerte.

Esa es su naturaleza.


Aunque es el más fuerte y grande de todos,

también es el más terco.

El camello que en el desierto busca su oasis

sólo encuentra espejismos.

Las dunas y el polvo lo han dejado ciego.

Pero con carga y todo a cuesta

sigue buscando el oasis

aunque éste ya se encuentre seco.

Persiste, y también es parte de su naturaleza.



Orgulloso de soportar toda la carga que puse sobre mí

me he creído el más fuerte de todos.

Por ello mismo, me ha crecido una enorme joroba.

El espejo en el armario no miente.

La joroba y esa carga son mi naturaleza.

Los jorobados solemos no ser atractivos.

Y eso, ya debería de haberlo entendido.




-sms al verla con alguien más-


Alberto Rivera

Incitatüs

(junio'09)


Imagen: internet

5 comentarios:

  1. Interesante texto que emula a los antiguos cuentos con moraleja. En este caso, más que moraleja, lo que se advierte es una reflexión profunda y meditada.
    Es cierto que los jorobados no suelen ser atractivos. Nadie quiere cargas ajenas. Pero también es cierto que quien nos ame ha de hacerlo auténticamente. Es decir, con todo lo que eso conlleva. Nunca se debe pedir menos.
    Un abrazo grande, Alberto.

    ResponderEliminar
  2. A veces nos cargamos con demasiadas cosas encima de los hombros, por eso nos sale esa joroba. Aunque, como el camello, es muy posible que llevemos ambas con orgullo y placer.
    Bellas e intensas letras, un beso.

    ResponderEliminar
  3. Arena, camellos, faltó el Tuareg, que sigue el mismo camino, es igual de terco y carga el peso de toda una tribu a través de las dunas.
    La diferencia entre el camello y el tuareg, es que éste último es además un guerrero.

    Deja la joroba y piensa en el tuareg.

    ResponderEliminar
  4. ...


    Hola.

    Conviertete en Sisifo mi amigo.

    Existen cargas obligadas, y cuando son de ese estilo, o les proporcionamos belleza, o las damos finalidad. Cualquiera de estas dos formas, es mejor que adjudicarles joroba.

    Un saludete y MUCHOS puntos suspensivos...

    Mafalda

    ResponderEliminar
  5. Yurena:

    Cierto, las cargas pesadas son más pesadas si son de otras personas.
    Gracias y un abrazo también.


    Kuny:

    Los camellos tienen esa dicha, y sí, puede ser orgullo y placer.
    Gracias por tu visita, un beso también.


    Palomilla:

    Éste camello dejará las dunas y los oasis. Sí, se convertirá en un tuareg.
    Gracias.


    Mafalda:

    Sísifo cumplía una condena, no era por gusto propio. Pero tienes razón, siempre es mejor dotarlas de belleza para hacer la carga menos pesada.

    Gracias por los comentarios, los regaños y los puntos suspensivos...

    ResponderEliminar

Mata al Auriga Lentamente, Asegúrate que Sufra